El texto pactado entre España y el Eurogrupo el pasado 10 de julio compromete al Gobierno de España a la puesta en marcha de un profunda reforma del sector financiero. Esta reforma, tutelada (o impuesta, allá cada uno) por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional, incluye la creación de un "banco malo" (el SAREB) que concentrará los activos tóxicos, inmobiliarios, que lastran los balances de las entidades bancarias. Ese banco recibirá financiación de la Unión Europea por dos caminos: Inyección de capital en el FROB desde el fondo de rescate europeo y aceptación por parte del Banco Central Europeo de los bonos emitidos como medio de pago de sus compras de activos supuestamente dañados.
Pero por mucho que se hable de esta sociedad gestora, no se trata de la primera puesta en marcha por un gobierno en necesidades. Repasemos otros bancos malos que se han creado fuera de nuestras fronteras:
SUECIA
El Estado se hizo con el control total de las acciones de dos gigantes bancarios, lo que le permitió recuperar más tarde todo el dinero invertido. El ‘banco malo’ fue creado en los 90 y, durante sus cinco años de funcionamiento, absorbió los activos tóxicos de Gotabank y Nordbanken.
El Estado se hizo con el control total de las acciones de dos gigantes bancarios, lo que le permitió recuperar más tarde todo el dinero invertido. El ‘banco malo’ fue creado en los 90 y, durante sus cinco años de funcionamiento, absorbió los activos tóxicos de Gotabank y Nordbanken.
ESTADOS UNIDOS
El Programa de Alivio de Activos Problemáticos (Troubled Asset Relief Program,TARP) creado por George Bush en 2008 y dotado con 750.000 millones de dólares (575.000 millones de euros), que compró activos de bancos, aseguradoras y fabricantes de coches, entre otras entidades. En 2009, Thimothy Geithner amplió el TARP a través del Programa Público Privado de Inversión dotado con 100.000 millones de dólares para activos tóxicos de bancos y un billón para inversores que compraran títulos garantizados con hipotecas y otros préstamos.
El Programa de Alivio de Activos Problemáticos (Troubled Asset Relief Program,TARP) creado por George Bush en 2008 y dotado con 750.000 millones de dólares (575.000 millones de euros), que compró activos de bancos, aseguradoras y fabricantes de coches, entre otras entidades. En 2009, Thimothy Geithner amplió el TARP a través del Programa Público Privado de Inversión dotado con 100.000 millones de dólares para activos tóxicos de bancos y un billón para inversores que compraran títulos garantizados con hipotecas y otros préstamos.
ALEMANIA
En 2009 el Estado compró activos tóxicos al WestLB por valor de 85.000 millones a través de un ‘banco malo’, y medio año después de que el Gobierno de Merkel pusiera en marcha el proyecto ya estaba en funcionamiento. El problema alemán estaba en sus bancos regionales.
En 2009 el Estado compró activos tóxicos al WestLB por valor de 85.000 millones a través de un ‘banco malo’, y medio año después de que el Gobierno de Merkel pusiera en marcha el proyecto ya estaba en funcionamiento. El problema alemán estaba en sus bancos regionales.
IRLANDA
El ‘banco malo’ (Agencia Nacional de Gestión de Activos, National Asset Management Agency, NAMA) se creó en diciembre de 2009, obligada a solicitar ayuda a Europa después de que su déficit llegara a máximos históricos. A él se traspasaron todos los activos tóxicos de los grandes bancos que formaban el nacionalizado sistema financiero irlandés. Los inversores privados desembolsaron 51 millones para hacerse con la mayoría del capital (51%) de una sociedad con activos nominales que engulló unos 74.000 millones en créditos, con un descuento medio del 58%, lo que hizo que fueran adquiridos a un precio de mercado de unos 32.000 millones. Aun así, se quedó corto en su valoración, ya que los precios bajaron más de 60 % con respecto a los máximos de 2007. En total, el rescate se elevó a unos 50.000 millones de euros,disparando el déficit al 32% en 2010; el proceso de traspasar miles de activos a una nueva sociedad, al ‘banco malo’ duró más de dos años y perdió, en su primer año de vida, 1.180 millones. Con el país al borde de la quiebra, se tuvo que pedir el rescate a Europa (85.000 millones). No obstante, durante el segundo de gestión, el NAMA tuvo unos beneficios de 247 millones.
El ‘banco malo’ (Agencia Nacional de Gestión de Activos, National Asset Management Agency, NAMA) se creó en diciembre de 2009, obligada a solicitar ayuda a Europa después de que su déficit llegara a máximos históricos. A él se traspasaron todos los activos tóxicos de los grandes bancos que formaban el nacionalizado sistema financiero irlandés. Los inversores privados desembolsaron 51 millones para hacerse con la mayoría del capital (51%) de una sociedad con activos nominales que engulló unos 74.000 millones en créditos, con un descuento medio del 58%, lo que hizo que fueran adquiridos a un precio de mercado de unos 32.000 millones. Aun así, se quedó corto en su valoración, ya que los precios bajaron más de 60 % con respecto a los máximos de 2007. En total, el rescate se elevó a unos 50.000 millones de euros,disparando el déficit al 32% en 2010; el proceso de traspasar miles de activos a una nueva sociedad, al ‘banco malo’ duró más de dos años y perdió, en su primer año de vida, 1.180 millones. Con el país al borde de la quiebra, se tuvo que pedir el rescate a Europa (85.000 millones). No obstante, durante el segundo de gestión, el NAMA tuvo unos beneficios de 247 millones.


